MITOS LOCALES: LOS GRANDES CICLOS



Al estar Grecia tan fragmentada, en cada ciudad-estado había habido mitos propios, eran mitos de héroes que habían nacido de la unión de un dios y una mortal; cuando avanzó la historia de Grecia y las relaciones fueron más fáciles, hubo una unión y armonización de mitos. Se siguió un orden que iba avanzando desde Deucalión y Pirra (1). Hubo una elaboración constante de relatos. Desde la guerra de Troya a la Grecia clásica había un lapsus sin datos conocidos, donde se intentó colocar antepasados, que unieran a las familias con grandes personajes o héroes y a éstos con un dios. El personaje, antepasado común de una familia, fue considerado el héroe fundador de la familia y de la ciudad en que se había asentado. Allí se situaba su tumba, que era adorada por descendientes y ciudadanos

 

1.- Ciclo de Argos y Micenas.-

Lo que se contaba en Argos es que un río, el Ínaco fue el fundador de las estirpes heroicas de una gran parte del mundo; este río dictaminó sobre las pretensiones de Hera y Posidón y eligió a Hera. El río Ínaco estaba casado con Melia, ninfa de los fresnos, y con ella tuvo un hijo, el mortal Foroneo, héroe cultural; padre de Ío, de la que Zeus se enamoró por su belleza y con la que se reunía en muchas ocasiones. Al quedar Ío embarazada, Zeus, para evitar los celos de Hera, convirtió a Ío en vaca; Hera, sospechando la jugada, pidió a su marido la vaca y Zeus no tuvo más remedio que regalársela; Hera puso a la vaca bajo la vigilancia de Argos, ser con cien ojos, de los cuales había siempre cincuenta despiertos; al ver la desesperación de Ío, Zeus envió a Hermes para que matara a Argos; Hermes consiguió dormir todos los ojos de Argos con música de flauta, lo mató y la vaca pudo huir, pero Hera la vio. Hera puso los ojos de Argos en el pavo real y continuó persiguiendo a Ío por medio de un tábano, que la seguía a todas partes. Ío llegó al fin del mundo en su carrera, se tiró al mar y cruzó el Bósforo (2); después pasó a África y llegó a Egipto; allí Zeus la liberó del tábano y la volvió a convertir en mujer; de sus relaciones nació Épafo, de quien nacieron otros héroes mitológicos.

Épafo tuvo una hija, Libia, que fue origen de todos los libios; Libia, a su vez, tuvo relaciones con Posidón y nacieron Agenor y Belo (3). Agenor se fue al norte de África y allí tuvo un hijo, Fénix, origen de los fenicios; Fénix fue padre de Europa y Cadmo (4); Belo tuvo dos hijos que se odiaban, Egipto y Dánao, que tuvieron cincuenta hijos y cincuenta hijas respectivamente. Dánao no quería que sus hijas se casaran con los hijos de Egipto y huyó con ellas, pero Egipto los persiguió con sus hijos. Por fin los atrapó y las Danaides se vieron obligadas a casarse con los Egipcios. Dánao dijo a sus hijas que en la noche de bodas asesinaran a sus maridos; así lo hicieron todas excepto una, Hipermestra; las otras cuarenta y nueve quedaron viudas, pero nadie quería ya casarse con ellas, por miedo; Dánao tuvo que hacer un concurso para volver a casarlas.

La Danaide Hipermestra fue feliz con su esposo Linceo y tuvieron hijos famosos, entre ellos Preto y Acrisio, que ya se peleaban en el vientre de su madre. Preto se quedó con Tirinto y Acrisio con Argos.

Preto se casó con Antea. Se presentó entonces en la corte de Tirinto el héroe Belerofonte, que fue recibido por Preto como huésped; Antea se enamoró de él, él no cedió a sus deseos y Antea le acusó ante su marido; Preto se encontraba en la disyuntiva entre el honor de su matrimonio y el respeto debido a un huésped; por ello, decidió mandar a Belerofonte a la corte del padre de Antea, Yóbates, con una carta que decía que matara al mensajero en cuanto llegara (5). Yóbates acogió a Belerofonte durante tres días, y después abrió la carta, pero tampoco podía matarle por haber sido su huésped y decidió enviarlo a realizar hazañas imposibles, para que mueriera en el intento. Le mandó matar a Quimera, monstruo con cabeza de león, cola de dragón, y con una cabeza de cabra en el lomo, que vomitaba fuego y asolaba la región. Belerofonte, con ayuda del caballo alado Pegaso mató a Quimera con su lanza. Después Yóbates envió a Belerofonte a luchar contra los sólimos; el héroe venció a todos él solo; tras lo cual fue enviado a luchar contra las amazonas, nunca antes vencidas; Belerofonte, siempre ayudado por Pegaso las venció. Por último Yóbates planeó una emboscada con cincuenta campeones (6), pero Belerofonte los derrotó; entonces Yóbates, comprendiendo que era un héroe, lo casó con su hija, dando origen a los licios. Belerofonte al final pecó de u/)briV: subió al cielo con Pegaso y decidió hacerse dios. Cuando Zeus se enteró, lo fulminó. Es constante en todos los héroes el hecho de morir jóvenes.

Aparecieron dos nuevos hermanos en Tirinto, Biante y Melampo (7); los hermanos se llevaban bien. Biante se enamoró de una princesa de Pilos, Pero, la hija de Neleo, que exigía un rebaño magnífico para conceder la mano de su hija. El rebaño que Biante decidió entregar era de Fílaco, guardado por un perro y por pastores constantemente. Melampo era adivino, pues de niño encontró una serpiente muerta a la que honró. Era hembra, y las crías lamieron por la noche los oídos y la lengua de Melampo, por lo que recibió el don de adivinar y de entender el lenguaje animal. Por tanto Melampo se ofreció a conseguir el rebaño; fue descubierto y encarcelado, pero tras un año en la cárcel, profetizó que el techo de la cárcel caería, por efecto de la carcoma; como así sucedió, lo consideraron adivino y lo liberaron.

Ya en la corte, Fílaco descubrió que su hijo Ifido era impotente. Tras consultar a Melampo, éste mandó hacer un sacrificio de dos toros, cuyo cadáver debía quedar en el campo; cuando llegaron las aves de presa, Melampo les consultó y éstas le dijeron que la desgracia de Ifido se debía a que Fílaco castró a un carnero y el nio cogió el cuchillo ensangrentado y lo clavó en un roble; Melampo mandó sacar el cuchillo, y con la herrumbre hizo un brebaje que debía beber Ifido; a los diez días estaba curado, como dijeron las aves. Como premio le dieron el rebaño, que llevó a su hermano Biante, que así pudo casarse con Pero.

Con el tiempo, los hermanos tuvieron dificultades y fueron a la corte de Preto, donde sus dos hijas se habían vuelto locas, y pensaban que eran vacas, por cometer una imprudencia con Hera, diciendo que ellas eran más guapas y su palacio mejor que el de la diosa. Preto ofrecía una recompensa a quien las curase; Melampo se ofreció a cambio de un tercio del reino, pero el rey no aceptó y las hijas empeoraron; el rey cedió, pero esta vez Melampo pidió dos tercios del reino. Tras curar a las princesas mediante ritos, bailes y hierbas, Biante y Melampo se casaron con ellas. Así quedó el reino de Tirinto dividido en tres partes: una para Preto, otra para Biante y otra para Melampo.

Entre los descendientes de Biante y Melampo, hubo dos hombres que se odiaban: Anfiarao, adivino descendiente de Melampo y Adrasto, descendiente de Biante. Decidieron arreglar sus diferencias mediante el matrimonio de Anfiarao con Erífile, hermana de Adrasto. Erífile aceptó con una condición: que ella fuera el árbitro entre sus disputas.

Adrasto, a su vez, tuvo dos hijas a las que no conseguía casar; el oráculo le dijo que una de ellas se casaría con un jabalí y la otra con un león. Una noche de tormenta oyeron a dos héroes extranjeros pelear, a la puerta de su palacio, por ver quién entraba primero y no se mojaba. Uno era Tideo, que llevaba una piel de jabalí y una efigie de jabalí en el escudo; el otro, Polinices, cubierto con una piel de león, y con la efigie de un león en el escudo. Los dos venían huyendo, Tideo por haber matado, y buscando alguien que le purificara, y Polinices (8), hijo de Edipo, que quería vengarse de su hermano Eteocles (9). Adrasto comprendió que éstos eran los yernos que vaticinaba el oráculo; purificó a Tideo y ayudó a Polinices a fundar una liga para luchar contra Tebas. En la expedición de los siete contra Tebas estaba Anfiarao, pero Adrasto sabía que si iba moriría allí y pidió arbitraje a Erífile. Polinices sobornó a Erífile, regalándole un peplo y un collar que habían pertenecido a los primeros reyes de Tebas, Cadmo y Harmonía (10). Erífile falló a favor de Adrasto y Anfiarao fue a la campaña.

Los siete héroes se enfrentaron contra Tebas de siete puertas (11). La expedición acabó en fracaso y Anfiarao murió tragado por la tierra. Adrasto se salvó porque su caballo Arión, hijo de Posidón y Deméter, era inmortal. Anfiarao al morir hizo prometer a sus hijos, Alcmeón y Anfíloco, que le vengarían y matarían a Erífile. En la segunda expedición a Tebas, dirigida por el hijo de Polinices, Tersandro, Erífile convenció a sus hijos para que acompaņaran al viejo Adrasto. Esta vez sí conquistaron Tebas y regresaron victoriosos con el botín, dejando a Tersandro como rey de Tebas. Alcmeón, dudando si matar o no a su madre, consultó el oráculo que le ratificó la orden, por tanto la mató. Las Erinias le persiguieron y él, buscando purificación por el crimen, llegó al reino de Fegeo y se casó con su hija Arsinoe; a causa de la peste tuvo que huir y volviendo a consultar el oráculo, se le dijo que sólo podría purificarse en una tierra que no viera el sol en el momento de cometer el crimen; así pues llegó a la desembocadura del Aqueloo, en Acarnania, donde se casó con la hija del río, Calirroe; ésta le pidió el collar y el peplo de Harmonía; los regalos habían quedado en manos de Arsinoe, y Alcmeón volvió diciendo que necesitaba ambos objetos para purificarse; Arsinoe se los dió, pero Fegeo se enteró de la verdad por un viejo criado, y tendió a Alcmeón una emboscada en la que murió. Los hijos de Calirroe y Alcmeón, cuando crecieron mataron a los asesinos de su padre y las joyas pasaron de nuevo a poder de Calirroe (12).

Acrisio, hermano de Preto, tenía una hija muy hermosa, Dánae, y supo por el oráculo que su nieto lo mataría. Decidió encerrar a su hija en una torre de bronce, para que no tuviera hijos. Pero Zeus se había enamorado de ella y se introdujo por una rendija, en forma de de lluvia de oro, y engendró a Perseo. Acrisio, que podía haberlos matado, no lo hizo, sino que los encerró en un cofre que lanzó al mar. El cofre, flotando a la deriva, llegó a la isla de Sérifos, en el Egeo, y allí Dánae y Perseo fueron acogidos por Dictis, hermano del rey Polidectes, que se enamoró de Dánae (13), aunque temía la reacción de su hijo Perseo, que ya era un hombre. Polidectes dio un banquete para anunciar que se casaba y pidió algo a cada invitado para pagar la dote de la novia. Perseo, como era pobre, ofreció traer la cabeza de Medusa que el rey le pedía para librarse de él. Con ayuda de Atenea, se encaminó a la morada de las Graias, brujas que habían nacido viejas y que tenían un solo ojo y un solo diente para las tres. Perseo les robó el ojo y dijo que se lo devolvería si le decían el camino hacia las ninfas que poseían los tres objetos mágicos que él necesitaba para vencer a Medusa. Perseo consiguió así los tres objetos: unas sandalias aladas para volar, un saco que podía contener la cabeza de Medusa sin que la sangre corrosiva lo destruyera y el casco de invisibilidad de Hades. Atenea le dio un escudo con espejo y le dijo que no mirara a los ojos de Medusa que petrificaban a todo aquél que la mirara a los ojos directamente. Hermes, por su parte, le dio una espada curva.

Medusa era una de las tres gorgonas, monstruos femeninos con serpientes por cabellos, colmillos de jabalí, manos de bronce y alas de oro (14). Dos eran inmortales y Medusa, mortal; Perseo llegó volando al extremo occidente donde vivían, y allí esperó a que durmieran. Mirando por el escudo pulido en espejo, cortó la cabeza de Medusa, la metió en el saco, se puso el casco, que le hacía invisible, y huyó con las sandalias. De la sangre de Medusa nacieron (15) Pegaso y Crisaor (16). Al pasar por Etiopía, Perseo vio a una muchacha encadenada a una roca junto al mar y un dragón que se le acercaba. Los padres y ciudadanos contemplaban la escena impotentes. La princesa era Andrómeda, hija de los reyes Cefeo y Casiopea, que se había jactado diciendo que su hija era más bella que las Nereidas (17); Posidón asoló la comarca hasta que le ofrecieron a Andrómeda. Perseo, a cambio de la mano de la joven, luchó con el dragón (18) y lo petrificó con la cabeza de Medusa, casándose con la princesa. En la boda apareció un tío de Andrómeda, el viejo Fineo, que había conseguido la mano de Andrómeda antes de la maldición de Posidón, pero luego se había desentendido del problema. Reclamando a la novia, se enfrentó a Perseo y éste lo convirtió en piedra junto a sus partidarios. Perseo se quedó un tiempo en el reino de Cefeo, engendrando a Perse, origen de los persas, y volvió con su esposa a Sérifos, donde todo seguía igual. Polidectes intentó conseguir a Dánae junto a un altar, pero Perseo lo petrificó junto con sus soldados. El nuevo rey Dictis, devolvió los objetos mágicos a las ninfas y le dio la cabeza de Medusa a Atenea para que la colocara en la égida.

Perseo se dirigió entonces al reino de Acrisio, su abuelo, que huyó, al saber que venía su nieto. Perseo le siguió hasta Tesalia, sin saber nada sobre la maldición del oráculo; en Larisa participó en unos juegos fúnebres, lanzó el disco que rebotó en una piedra y mató a un espectador, Acrisio. Así Perseo quedó como rey de Argos; poco tiempo después intercambió el reino con su primo Megapentes, rey de Tirinto. Desde este momento se mezclaron los linajes de Argos y de Tebas. A Perseo, considerado fundador de Micenas, le sucedieron sus tres hijos. Primero Alceo, que tuvo un hijo, Anfitrión, pero no heredó éste sino un hermano de Alceo, Electrión, que tuvo una hija, Alcmena. Anfitrión y Alcmena se casan. Tras la muerte de Electrión, reinó su hermano Esténelo. Éste desterró a sus sobrinos Alcmena y Anfitrión a Tebas, donde nació Heracles, que pasó por hijo de Anfitrión (19), y tenía derechos sobre Argos y Tirinto.

Esténelo tuvo un hijo, Euristeo, primo de Heracles, que fue quien le impuso los trabajos. Euristeo se casó con Nicipe, hija de Pélope, rey de Lidia, y trajo a Argos a sus cuñados Atreo y Tiestes, hermanos que se odiaban. Euristeo murió sin hijos y el oráculo ordenó que se entregara el reino a Tiestes y Atreo, pero éstos no se ponían de acuerdo sobre el reino. Atreo, entre sus rebaņos, tenía un carnero con un vellón de oro y propuso, con engaño, que quien encontrase un carnero con vellón de oro se quedaría el reino. Pero Tiestes era amante de la mujer de Atreo, Aérope, que le contó el engao y prometió entregarle el carnero. Tiestes aceptó y cuando Atreo fue a presentar el carnero no lo encontró. Tiestes lo presentó, ganó y desterró a Atreo. Pero éste recibió ayuda de Zeus, que le dijno que regresara y que propusiera que si el sol se ponía por oriente él sería rey. Así lo hizo. Tiestes aceptó, pensando que su hermano se había vuelto loco por haber perdido el reino. Ocurrió el milagro y el sol se puso por el este. Atreo se quedó con el reino y desterró a Tiestes. Atreo, poco después, se enteró del engaño anterior de su mujer y la tiró al mar. Para vengarse de Tiestes, le llamó, diciendo que compartirían el reino y éste acudió engañado. Atreo le dio un festín con la carne de los hijos de Tiestes, que él comió; cuando Atreo le enseñó las cabezas, Tiestes huyó horrorizado. El oráculo le dijo que, para vengarse, debía tener un hijo con su hija Pelopia. Tiestes la viola, pero es Atreo quien se casa con ella. El hijo que tiene, Egisto, es de Tiestes y su madre se lo dice. Atreo mandó a Egisto que matara a Tiestes, que reconoció a su verdadero padre por un trozo de tela que faltaba en su ropa y regresó para matar a Atreo. Los hijos de Atreo, Agamenón y Menelao, matarían a Tiestes. Agamenón reinaría en Argos y Menelao en Micenas. Con ellos termina el ciclo de Argos.



2.- Ciclo de Tesalia.-

Comienza con la historia de Deucalión y Pirra, tras el diluvio universal. Su hijo Hele da nombre a los helenos, y los hijos de Hele darán nombre a las estirpes griegas: Doro a los dorios, Eolo a los eolios y Juno a los jonios.

Eolo se casa con Nefele (20) y tienen un hijo, Atamante (21). Atamante, con su primera esposa tiene dos hijos, Frixo y Hele. Luego se casa con Ino, que intenta eliminar a sus hijastros. Persuade a los campesinos para que siembren semillas tostadas, para que no germinen. Va al oráculo y soborna a los sacerdotes para que digan que hay que matar a los hijos de Atamante por ser los causantes de la falta de cosecha. Los dioses intervienen y mandan un carnero volador con vellón de oro, que se lleva a los muchachos antes de ser sacrificados (22). Al cruzar los Daradanelos, Hele cae y muere, dando nombre al Helesponto. Frixo llega al extremo oriente del mar Negro. El rey acoge a Frixo y lo casa con su hija; Frixo ofrece el carnero como ofrenda a los dioses y cuelga el vellocino en un árbol para que dé prosperidad a la comarca.

Hermano de Atamante es Creteo, que deja dos hijos, Esón y Pelias; éste quita el trono al mayor, matando a toda la familia de Esón, excepto al bebé Jasón, salvado en el último momento por Hera, y llevado junto al centauro Quirón para su cuidado y educación. Sin embargo, es advertido por el oráculo de que tenga cuidado con un hombre que sólo lleve una sandalia.

Cuando Jasón crece, decide reclamar su reino. Va en dirección a la ciudad, llega a un río con mucho caudal, en cuya orilla hay una anciana que le pide ayuda; tras ayudarla a atravesar el río, la anciana se identifica como Hera y le dice que desde entonces tendrá su protección. Jasón ha perdido una sandalia en el río, y así se presenta ante Pelias. Éste lo reconoce como su sobrino, y como no puede matarlo, le dice que le cederá el trono si le trae el vellocino de oro de la Cólquide. Jasón acepta y envía mensajeros por toda Grecia para elegir en Yolcos a los héroes que quieran ir en su expedición; entre los cincuenta héroes se encuentran: Linceo, el vigía de potente vista; Peleo, padre de Aquiles; Telamón, padre de Ayante; Cástor y Polideuces (23), hermanos de Helena; Orfeo, Heracles, Calais y Zetes.

Para el viaje se necesita una nave especial, el Argo, construido por inspiración de Hera y Atenea, y que en la proa tenía una pieza de madera del robledal de Dodona (24). Por ello la nave podía hablar y profetizar.

Los argonautas parten del puerto de Págasas y van recorriendo la costa, bajando a tierra de noche. Debían viajar al extremo este del Mar Negro, Ponto Euxino (25), nombre que camufla su verdadera cualidad de tempestuoso. Allí estaba la región de Eea, la Cólquide, el país del sol, gobernado por Eetes, hijo de Helios.

Los viajeros llegan primero a Lemnos, isla del norte del Egeo. Allí encuentran sólo mujeres, que olían mal como castigo de Afrodita por olvidar sus deberes amorosos, y cuyos maridos, tras abandonarlas, habían pasado a Tracia y se habían unido a mujeres de la región que habían esclavizado. Las esposas, despechadas, los habían matado a todos. Cuando llegan los argonautas los reciben mal, pero luego piensan que si los convencen para unirse a ellas, quizá el maleficio se rompa. Su reina Hipsípila, la única que no había matado a su padre Toante (26), se convierte en la amante de Jasón y tiene con él descendencia. Se quedan allí un año hasta que Heracles les reprocha su actitud poco heroica y se ponen de nuevo en marcha hacia la Cólquide. Pasan el Helesponto y atracan en Cío, donde Hilas, el escudero de Heracles, va al anochecer en busca de agua. En el bosque encuentra un manantial con mucha vegetación y, cuando hunde la jarra, las ninfas tiran de su mano y se lo llevan al fondo; llama a Heracles, pero sus gritos, desenfocados por el agua, despistan a Heracles. La nave Argo parte al fin sin él (27). Quizá se le apartó del relato para que no robara protagonismo a Jasón y otros héroes.

Llegan a la tierra de los bébrices, salvajes cuyo rey Ámico era un boxeador gigantesco (28). Ámico se situaba junto a un manantial y retaba a quien llegaba, matando a todos. Cástor y Polideuces, los Dióscuros, hermanos de Helena, hijos de Leda, nacidos de un huevo (29), van a por agua. Cuando ven a Ámico, le saludan cortésmente, él los reta, diciendo que el combate termina con el rendimiento o la muerte. El vencedor hará lo que quiera con el que se rinda. Al principio no aceptan, pero Ámico insiste y Pólux vence con facilidad. No lo mata sino que le dice que no siga retando a los viandantes. Entonces llegan los bébrices y luchan con los argonautas, que vencen.

Parten entonces a ver al adivino Fineo, para saber cómo conseguir el vellocino de oro. Fineo es un viejo ciego, que vive en una isla y es castigado por los dioses con el tormento de que las Harpías (30) le quiten la comida y sólo le dejen despojos. Fineo les dirá lo que deben hacer, si le libran de las Harpías; entonces los Boréadas, Calais y Zetes, corren tras las Harpías, lanzando flechas y consiguen espantarlas. Fineo, agradecido, les dice que deben pasar dos rocas enfrentadas, las Simplégades, Ciáneas, Concurrentes o Azules, que se cierran y aplastan las naves. Para ello deben llevar una paloma y soltarla; si la paloma pasa, también lo hará la nave; si no, es mejor que retrocedan. Siguen su consejo, la paloma pasa, pero, en el último momento, las rocas se cierran y arrancan a la paloma unas plumas de la cola. Cuando pasa la nave, pierde parte de la popa. Llegan luego a la isla de Ares, donde hay pájaros con plumas de bronce, que lanzan como flechas, hiriendo a algunos héroes. Las ahuyentan poniéndose los cascos con penacho, levantando los escudos y gritando.

Por fin llegan a la Cólquide y le dicen a Eetes, el rey, lo que quieren; el rey dice que se lo dará si atan a dos toros que echan fuego por la boca y por la nariz, a un arado; los toros deben arar la tierra, sembrar dientes de dragón y ellos deben matar a los guerreros que nacen de éstos. Jasón, que se comporta aquí como un antihéroe, lo ve imposible; pero intervienen Hera, Atenea y Afrodita, que manda a Eros para que Medea, hija de Eetes, se enamore de Jasón. Ella es bruja y, enamorada de Jasón, le da un ungüento para ser inmune al fuego y le dice que cuando nazcan los guerreros, lance una piedra, pues se matarán entre ellos, creyendo que la ha lanzado un compañero. Siguiendo los consejos de Medea, Jasón pasa las pruebas; pero Medea oye a Eetes sus planes de envenenar a Jasón y se lo dice al héroe; le da una torta drogada para que se la dé al dragón, cogen el vellocino y huyen en la nave Argo.

Sin embargo, no pueden volver por donde han venido (31). Así que pasan por donde luego pasaría Odiseo; perseguidos por los colcos, a cuya cabeza está el hermano de Medea, Apsirto (32).

Pasan por donde viven las sirenas, y los monstruos Escila (33) y Caribdis, que sorbe el agua y destroza los barcos, ambas en el estrecho de Mesina, en Sicilia. Los colcos los alcanzan en el país de los feacios, Esqueria, donde reinan Alcínoo y Arete, que decide si Medea debe regresar o no (34). Por la noche le pregunta a Alcínoo qué van a hacer, y él dice que si Medea y Jasón se han unido, ella no debe volver. Arete se lo comunica a Jasón y los casa en una caverna, recostados sobre el vellocino de oro y al son de la música de Orfeo. Pero no pasan buena noche, lo que se considera un mal augurio.

De esta forma tienen el camino libre hasta Tesalia, pero aún tendrán que pasar aventuras en África y Creta, donde vive el gigante Thalo. Éste cogía a los hombres, se metía con ellos en una hoguera, los abrazaba para que no escaparan y morían. Thalo tenía en el talón una clavija, que al abrirse, dejaba escapar su fluido vital y moría (35). Cuando llegan a Yolco, Jasón recupera el trono, y para librarse del viejo Pelias, Medea dice a sus hijas, las Pelíades, que ella puede rejuvenecer a su padre. Como prueba coge un chivo viejo, lo trocea, lo mete en una caldera y hace salir un cabritillo; ellas convencen a Pelias, lo trocean, pero de la caldera no sale nada. Por este crimen Jasón y Medea son desterrados a Corinto, donde se acentúan los rasgos de antihéroe de Jasón. Al llegar a Corinto, Jasón quiere casarse con la princesa Glauca (36) y como excusa aduce un interés político. Medea, que no es una ingenua, aparenta ceder y se presenta con unos regalos de boda, un peplo y una corona, que el Sol había regalado a Eetes. Cuando Glauca los ve, se los pone, pero en realidad son un hechizo, y, en cuanto se los pone, se incendian. La princesa muere calcinada y también su padre Creonte, que intenta auxiliarla. Jasón se entera y cuando reprocha a Medea su acción, ésta mata a los dos hijos de ambos y, llamando cobarde a Jasón, se marcha a Atenas en un carro tirado por serpientes voladoras. Jasón se queda en Corinto, vuelve luego a Tesalia y se hace viejo durmiendo bajo el navío Argo, casi destruido; un día cae un madero y lo mata. (37)



3.- Ciclo Etolio. El jabalí de Calidón.


En Calidón reinaban
Eneo y su esposa Altea. Su hijo era Meleagro. A los siete días de nacer, su madre vio junto al fuego a tres viejas, las Moiras (38), cuchicheando y diciendo que la vida del niño duraría lo mismo que el leño que ardía en la chimenea. Entonces la madre cogió el tizón (39) y lo apagó, guardándolo en secreto. Meleagro creció bien.

En una ocasión, cuando Eneo ofrecía las primicias de la cosecha, olvidó honrar a Ártemis, que irritada, envió un jabalí monstruoso que destruia la cosecha del año siguiente, y asolaba la región. Eneo convocó a todos los héroes para que lo cazaran; acudieron muchos, incluso Atalanta (40). Varios de los héroes no veían bien el hecho de que ella estuviera presente en la cacería. Atalanta se presentó nueve días antes, para estar presente en las celebraciones previas a la cacería. Meleagro la vio y se enamoró de ella, que ya había matado a varios héroes, que habían querido seducirla, y a sus perros. Por fin lograron cazar al jabalí y Meleagro lo remató; por ello le correspondían las orejas, pero no las aceptó y se las dio a Atalanta por haber lanzado la primera lanza. Esto le pareció mal a sus tíos maternos, porque si él no quería las orejas del jabalí, le correspondían a ellos. Tras una fuerte discusión, Meleagro mató a sus tíos. Al enterarse de lo sucedido, Altea, corrió a palacio, sacó el tizón, lo encendió y Meleagro murió. Atalanta se fue y, ya en su tierra, Arcadia, un día se presentó Hipomenes (41), que había conseguido de Afrodita las manzanas de oro del amor. Atalanta le retó a correr, y cuando estaban en la carrera, Hipomenes tiró una manzana, símbolo de la sexualidad, y Atalanta se paró a cogerla, por lo que perdió la carrera y se tuvo que casar con él. No se disgustó por ello y los dos vivieron juntos y se dedicaron a la caza, sin honrar a Afrodita. Un día se fueron a dormir a un santuario dedicado a las diosas Afrodita, Rea y Ártemis. Allí hicieron el amor y Afrodita los castigó convirtiéndolos en leones, por no haberla honrado antes (42).



4.- Ciclo de Beocia.

Ío tiene un hijo, Épafo; éste tiene una hija, Libia que se une a Posidón; de ellos nacen Agénor y Belo; de Agénor nacen Europa, Cadmo y Fénix; de Belo nacen Dánao, que tiene cincuenta hijas y Egipto, que tiene cincuenta hijos.

Agénor marcha a Fenicia. Su hija Europa, princesa fenicia, un día que recogía flores en el campo con sus amigas, ve aparecer un toro blanco, muy bonito, manso y juguetón. El toro era Zeus. Europa se sienta encima del toro y en ese momento, el toro empieza a correr y rapta a la princesa; corre por el agua y en su huida, es perseguido por las Nereidas, Tritones, Delfines y Posidón. El toro y Europa recorren el mar Egeo y llegan a Creta; allí Zeus recupera su forma y se une a Europa; nacen Minos, Sarpedón y Radamantis, que luego serán jueces del infierno.

Cuando el padre de Europa, Agénor ve que su hija no vuelve, ordena a sus hijos que la encuentren. Cadmo no la encuentra y, desesperado, consulta al oráculo que responde que no la busque, sino que siga a la primera vaca que vea al salir del templo, y donde se pare la vaca, allí debe fundar un reino. De aquí sale el nombre de Beocia. Cadmo así lo hace, donde se para la vaca, funda un nuevo reino; pero necesita agua para sacrificar a la vaca y cuando va a buscarla, va a una fuente guardada por un dragón; recibe entonces una revelación divina, diciéndole que mate al dragón y siembre sus dientes; así lo hace, y de estos dientes nacen hombres, que se matan entre ellos, excepto cinco, que fundan las principales familias beocias; el dragón es hijo de Ares y, por eso, de sus dientes nacen guerreros; Cadmo pasa por una purificación y el mismo Ares le entrega a su hija Harmonía en matrimonio: de aquí surge la realeza tebana. Edipo desciende de Cadmo y Harmonía. Hijos de Cadmo y Harmonía son Ágave, Ino y Antenor. Nieto de Cadmo y Harmonía es Ládbaco (43), padre de Layo y abuelo de Edipo.

Layo tiene un sueño, según el cual el hijo de su mujer le causará la ruina; coge al niño y manda llevarlo al monte para que las fieras se lo coman, pero el sirviente del rey lo deja colgado de un árbol, por los pies (44), que ha taladrado con correas (45). De ahí lo recoge un pastor corintio que lleva el niño a sus reyes, Pólibo y Mérope, que lo crían como hijo propio. Cuando Edipo se hace mayor se entera de que no es hijo de los reyes; ellos le dicen que sí, pero él decide investigar por su cuenta y marcha al oráculo de Apolo en Delfos; éste le dice que matará a su padre y se casará con su madre. Para evitarlo, Edipo huye de Corinto y se presenta en Tebas. Allí hay un monstruo, la Esfinge, que proponía enigmas, matando a todo el que no los resolviese; el rey de Tebas va al oráculo para ver cómo ha de librarse de la Esfinge, y en un camino estrecho se encuentra con Edipo; el rey, arrogante, pide paso de malas formas, Edipo se enfada y lo mata, sin saber que es su padre, Layo. Edipo llega a Tebas, se encuentra con la Esfinge y acierta su enigma: qué ser vivo camina con cuatro patas, dos y tres en las etapas de su vida. Edipo contesta que es el hombre y la Esfinge se suicida (46). El premio por acabar con la esfinge es el reino y casarse con la reina viuda. Edipo se casa con la reina Yocasta, sin saber que es su propia madre. Viven juntos y felices y tienen varios hijos. Pasado el tiempo, una peste asola Tebas, y mediante el oráculo, Edipo averigua que es culpa suya y que la peste no remitirá hasta que no se expíe el crimen de Layo. Yocasta se suicida y Edipo se saca los ojos y se autoexilia con sus dos hijas, Antígona e Ismene. Son acogidos en Colono.

Sus hijos Eteocles y Polinices se ponen de acuerdo para reinar, primero Eteocles, pero cuando llega el momento de ceder el trono a su hermano, no quiere hacerlo; Polinices marcha maldiciendo a su hermano y busca ayuda para arrebatarle el trono. Una noche se encuentra con Tideo (47). Creonte, hermano de Yocasta, queda como regente de Tebas. Al morir Polinices y Eteocles en combate ante una de las siete puertas de Tebas, ordena que no se entierre a Polinices. Antígona, sin hacer caso de las órdenes de su tío, entierra a su hermano y Creonte la condena a ser enterrada viva; ella se ahorca.

Cuando Creonte ostentaba el poder en Tebas, llegan Anfitrión y Alcmena. Creonte los acoge en Tebas y ellos se casan; Anfitrión marcha a hacer campañas y Zeus, que se ha enamorado de Alcmena, toma la forma de Anfitrión. Se presenta en su cuarto y esa noche dura tres veces más de lo normal. De esta unión nace Heracles; cuando Zeus se marcha, vuelve Anfitrión y también se une a Alcmena, por lo que nacen gemelos, uno, Ificles, hijo de Anfitrión y otro hijo de Zeus, Heracles. El día del parto, Zeus dice a Hera que está muy contento porque el niño que va a nacer es su hijo y dominará a todos; entonces Hera llama a Ilitía (48), diosa de los partos y le dice que se siente con las manos cruzadas para que no pueda nacer Heracles; mientras tanto Hera adelanta el nacimiento de Euristeo, primo de Heracles, para que tenga dominio sobre él.

Heracles recibe la mejor educación que podía dársele como héroe dando muestras de precocidad. Ya cuando tenía un ao, Hera mandó a dos dragones para que se comieran a los dos hermanos, Heracles e Ificles; cuando Heracles los vio llegar, se despertó y los ahogó. Cuando fue adulto realizó una serie de trabajos, impuestos por su primo Euristeo.

1.- Matar al León de Nemea: que era muy fiero y además invulnerable, porque su piel era muy dura; Heracles se enfrenta a él con una maza, lo atonta y con sus brazos lo estrangula. Como quería su piel, utiliza las garras del león para cortarla (49).

2.- Matar a la Hidra de Lerna: Heracles se enfrenta a este monstruo con su primo Iolao; la mata porque quema su sangre y va quemando la herida de cada cabeza que corta e impide que salgan más cabezas; por fin corta su cabeza inmortal, y moja sus dardos con la sangre venenosa de la Hidra (50).

3.- Capturar al Jabalí de Erimanto: lo captura vivo y se lo lleva a hombros; en este caso, el mito recalca la cobardía de Euristeo, porque al ver al jabalí, se mete en una tinaja; Heracles, con el jabalí a hombros, se encuentra con los centauros y mata a todos menos a Quirón, que escapa, aunque está herido en una pata. Era inmortal, pero sufría por la herida, así que Prometeo asume su inmortalidad, y así Quirón puede morir.

4.- Capturar a la Cierva de Cerinea: que tenía cuernos de oro y era una de las cinco ciervas consagradas a Ártemis. Ésta intenta castigar a Heracles por haberla cazado, pero él demuestra que la cierva no está herida y, tras presentársela a Euristeo, la devuelve al bosque.

5.- Matar a las Aves del lago Estinfalo, en Arcadia: Heracles consigue espantarlas haciendo sonido con unas castaņuelas de bronce; después las mata a flechazos.

6.- Limpiar los establos del rey Augias: Augias era hijo del Sol y tenía innumerables rebaños. Manda a Heracles limpiar los establos en un solo día, pensando que la tarea es imposible de llevar a cabo. Heracles desvía dos ríos y hace pasar la corriente por los establos, que así quedan limpios.

7.- Traer el toro de Creta: Minos había prometido a Posidón matar lo primero que saliera del mar. Salió un toro y Minos no cumplió su palabra, quedándose con el toro. Como castigo, Posidón hace que Pasífae, mujer de Minos, se enamore del toro, y nazca el Minotauro (51). Euristeo manda a Heracles traer vivo al toro, que después escapa a Maratón y allí lo mata Teseo.

8.- Domar las yeguas de Diomedes: que comían carne humana. Heracles mata a Diomedes y se lo da a las yeguas para que se lo coman, con lo que éstas quedan domadas. A la vuelta de este trabajo, pasa por Troya y se encuentra con una princesa atada a unas rocas, Hesíone, hija de Laomedonte, que iba a ser devorada por un monstruo. Heracles se ofrece para acabar con el monstruo, a cambio de ganado; así lo hace, pero Laomedonte no cumple su palabra y Heracles se venga destruyendo Troya.

9.- Robar el cinturón de Hipólita: ella era la reina de las Amazonas; Heracles mata a las Amazonas y a su reina, consiguiendo el cinturón (52). En la época de este trabajo se sitúa el episodio de Troya.

10.- Recoger el rebao del Gigante Gerión: Gerión vivía en el país rojo, en el extremo occidente, el lugar de los muertos; Gerión tiene rasgos de que en su origen era Argos. Sus rebaņos eran guardados por Euritión y el perro Ostro (53). Heracles viene a España, mata al pastor y al perro y al gigante y se lleva el ganado. Caco intenta robar este rebaño. Se supone que la cabeza de Gerión está enterrada bajo la Torre de Hércules en La Coruņa.

11.- Robar las manzanas de oro del jardín de las Hespérides: Las Hespérides eran hijas de Héspero, el lucero de la tarde. Vivían en Hesperia, España, por lo que las manzanas de oro eran limones y naranjas. Estas manzanas estaban guardadas por un dragón. Un mito dice que mata al dragón y que las ninfas le dan las manzanas. Otro mito cuenta que va a ver a Atlas, que sostienen en sus hombros el Universo y Atlas se ofrece a ir en busca de las manzanas en vez de Heracles; coge las manzanas, mientras Heracles sujeta el mundo; al regresar Atlas, dice que no quiere coger el mundo otra vez; Heracles acepta, pero le engaña diciendo que tiene que coger un cojín para que el mundo no le haga daño en el hombro; Atlas cae en la trampa, coge el mundo y Heracles no regresa.

12.- Traer al can Cerbero: era un perro que estaba a la puerta del Hades, para no dejar salir a nadie que hubiera entrado. Heracles va a capturarlo, lo encadena, pero tiene que devolverlo, porque nadie aguanta verlo en la corte de Euristeo.


Heracles se casa con
Mégara, tiene hijos, pero Hera interviene, lo vuelve loco y mata a sus hijos. Atenea le devuelve la cordura. Más tarde se casa con Deyanira, pretendida por el río Aqueloo. Heracles lucha con Aqueloo y se queda con ella. El río se convierte en toro y Heracles lucha con él y le quita un cuerno. Al marcharse tienen que cruzar el mismo río Aqueloo; aparece como barquero el centauro Neso, que intenta propasarse con Deyanira; Heracles arroja una flecha y le mata; cuando el centauro está muriendo, empapa con su sangre el manto y se lo da a Deyanira, diciéndole que sirve para recuperar el cariño de los maridos infieles. Ella le cree y guarda el manto. Heracles se enamora de una cautiva, Yola, y Deyanira, irritada, le da el manto para recuperar la fidelidad, pero el manto era una trampa y al ponérselo, Heracles se abrasa la piel; se lo quita y se arranca la piel; moribundo llega al monte Eta de Grecia y allí prepara una pira, se arroja a ella y muere; tras su muerte, sube al Olimpo y allí se casa con Hebe (54).


 

5.- Ciclo de Atenas.

Los primeros reyes atenienses tienen rasgos híbridos de hombre-serpiente. El primero es Cécrope, nacido de la tierra misma. Otro es Erictonio, también mitad hombre y mitad serpiente. Éste tiene un hijo, Pandión, que a su vez tiene dos hijas Procne y Filomela.

Procne se casa con Tereo y marchan a Tracia. Cuando llevan un tiempo casados, Procne echa de menos a su hermana y la reclama con ella. Pandión, padre de las dos, no se opone a que Filomela pase una temporada con su hermana. En el trayecto, Tereo, esposo de Procne, se enamora de su cuada y, como Filomela le rechaza, Tereo le viola y le corta la lengua para que no cuente nada, encerrándola en un lugar alejado. Filomele borda su historia en un paño rojo y consigue hacer llegar a su hermana este bordado. La reina se entera, se reúne con su hermana y ambas se ponen de acuerdo para la venganza. Cocinan a su hijo Itis; Tereo se lo come y cuando se entera, las persigue con una espada y corren tanto que vuelan y son convertidas en pájaros; Procne en ruiseņor (55), porque llora a su hijo; Filomela en golondrina, y balbucea porque no tiene lengua; Itis en faisán.

Dentro de esta familia está Egeo, que no podía tener hijos; entonces pregunta al oráculo de Delfos y se le contesta que no desate el cuello del útero hasta que llegue a su casa. Decide ir ante Piteo, rey que interpretaba estos oráculos y le dice que el oráculo pretendía decir que no tuviera tratos con ninguna mujer hasta que llegara a su casa. Aquella noche Piteo le emborracha y trae a su hija Etra para que pase la noche con él. Egeo se marcha al día siguiente pero deja una espada y unas sandalias debajo de una roca, diciendo que si de su relación con Etra nace un hijo, éste debe intentar levantar la roca, y si lo consigue, que vaya a verle.

De esa relación nace Teseo, que consigue levantar la roca y va a ver a su padre. En el camino de Trecén hacia Atenas va aniquilando a personajes malvados por ejemplo a Sinis, que despedazaba a las personas que cogía, atándolas a las copas de dos pinos que había juntado; luego soltaba los pinos y así los partía en dos. Otro fue Escirón, acostado a la orilla del mar, junto a un precipicio, y que obligaba a los viandantes a lavarle los pies y cuando lo hacían los empujaba al precipicio. Cuando llega a Atenas, Egeo, su padre, vivía con Medea. Ésta asegura a Egeo que va a tener un hijo con él. Cuando llega Teseo, Medea intenta matarlo en un banquete; Teseo saca la espada y es reconocido por su padre. Medea huye. Teseo se ofrece para capturar al toro de Maratón, lo captura y lo sacrifica a Apolo. Este toro era el de Creta, relacionado con el mito de Pasífae y la vaca de madera, de los que nació el minotauro. Minos encierra al minotauro en un laberinto porque se come a los infelices que se meten allí. Por un acuerdo de guerra, Atenas debía pagar un tributo a Creta de siete chicos y siete chicas. Teseo insiste en ser uno de esos muchachos.

Al marchar Teseo, Egeo le dice que si vuelve triunfante ponga velas blancas, y si algo le ha sucedido, que ponga velas negras. Ariadna, hija de Minos, se enamora de Teseo y decide ayudarle. Según la tradición, Minos había encerrado al constructor del laberinto, Dédalo y a su hijo Ícaro, por haber dado a Ariadna la idea del ovillo. Dédalo construye unas alas de cera para volar, pero Ícaro cae al mar por acercarse demasiado al sol, desobedeciendo a su padre (56) y la cera se derrite.

Ariadna confecciona un ovillo, que Teseo va desenrollando y así puede salir. Teseo entra en el laberinto, mata al Minotauro, clavándole su propio cuerno, según le había dicho Ariadna, libera a los niños y se marcha con ellos y con Ariadna a la isla de Naxos; allí la abandona (57); ella pide a los dioses que le castiguen por haberla olvidado y el castigo consiste en que él olvide poner las velas blancas a su regreso. Su padre ve las velas negras y, creyendo que su hijo ha muerto, se arroja al mar en el Cabo Sunion (58).


Teseo como rey de Atenas reúne en una misma unidad política toda la región del Ática, dándose un sinecismo (59). Teseo acompaña a Heracles al país de las Amazonas y se trae a Hipólita (o Antíope) su reina. Las Amazonas marchan sobre Atenas pero vencen los atenienses. Con Hipólita, Teseo tiene un hijo,
Hipólito, del que se enamora la segunda esposa de Teseo, Fedra, por intervención de Ártemis; Fedra se suicida, al no ser su amor correspondido, tras dejar una nota a Teseo, culpando a Hipólito de su suicidio. Teseo destierra a Hipólito, que muere al desbocarse sus caballos por ser asustados por un monstruo marino, enviado por Posidón (60).

En otro mito, Teseo, es amigo de Pirítoo, héroe lapita, tesalio. En la boda de Pirítoo, los centauros son invitados, se emborrachan e intentan raptar a la novia y a sus amigas. Teseo y Pirítoo vencen a los centauros y se hacen amigos inseparables. Aprovechando que los Dióscuros, no estaban en Esparta, llegan por sorpresa y raptan a la pequeña Helena. Se la sortean y le toca a Teseo, que se la deja a Etra, su madre, para que la cuide. Ésta la devuelve a su patria. Entonces deciden ir al Hades para raptar a Perséfone, pues es a quien quiere Pirítoo. Allí Hades les da de comer y se quedan pegados a la mesa. Llega Heracles, en su duodécimo trabajo, y rescata a Teseo, pero Zeus, con un rayo hace saber que el destino de Pirítoo no es salvarse. Teseo llega a viejo y, amargado tras la muerte de Fedra y de su hijo, se marcha a Esciro, cuyo rey Licomedes lo despeña a traición (61).




6.- Ciclo troyano.

El primer héroe de la región fue Teucro, hijo de un río y de una ninfa y que es héroe epónimo del pueblo troyano: los teucros. Otro héroe fue Dárdano, también epónimo, así como Tros. También Ilo, que dio nombre a Ilión. Troya es la región y Ilión la ciudadela. Hermano de Ilo era Ganimedes, del que se enamoró Zeus, raptándolo con forma de águila y convirtiéndolo en su copero. Hijo de Ilo es Laomedonte, que no pagó a Apolo ni a Posidón por la construcción de las murallas. Posidón como castigo mandó a un monstruo y unas inundaciones hasta que sacrificasen a Hesíone, hija de Laomedonte. Heracles la salvó a cambio de ganado, pero Laomedonte no le pagó y él lo mató y arrasó Troya, dejando vivos a Hesíone, casada con un amigo de Heracles y a Príamo.

Príamo se casó con Hécuba, entre cuyos hijos estaba Paris Alejandro. Hécuba soņó que paría una antorcha que quemaba Troya. Los adivinos dijeron que el niño sería la ruina de la patria. Por tanto lo abandonaron en el monte Ida, donde lo amamantó una osa y lo cuidaron unos pastores, haciéndose él pastor y el hombre más hermoso del mundo.

En el banquete de bodas de Tetis y Peleo, Eris, la Discordia, enfadada por no haber sido invitada, lanzó una manzana que decía "para la más bella". Afrodita, Hera y Atenea se agacharon a cogerla y eligieron a Paris para que decidiese quién era la más bella. Cada una le ofreció un regalo, para hacer inclinar el voto a su favor: Atenea la sabiduría, Hera el poder y Afrodita la mujer más hermosa. Paris eligió a Afrodita, que le ofreció a Helena, rescatada por los Dióscuros y casada con Menelao de Esparta. Allí fue Paris, que fue bien acogido, pero la raptó, aunque ella se fue de buena gana.

Menelao y su hermano Agamenón, rey de Argos-Micenas, convocan a los demás reyes griegos para ir contra Troya y rescatar a Helena. Allí, Paris, por una señal ha sido reconocido como príncipe. La flota griega se reúne en Áulide (Eubea), donde Ártemis detiene el viento como castigo a Agamenón por haber matado a una de sus ciervas. En compensación Agamenón debe sacrificar a su hija Ifigenia, que es sustituida en el altar, en el último momento, por una cierva y llevada a Táuride, de donde regresará con su hermano Orestes. Tras esto, la flota griega llega a Troya y los griegos asedian la ciudad durante diez años. Los griegos dejan los barcos en la playa y forman campamentos; los troyanos se refugian tras sus murallas. Todos los días hay combates, pero nadie vence.


La Ilíada relata un período de cincuenta días del décimo año de guerra.
Aquiles, el principal de los guerreros griegos se ha enfadado con Agamenón, caudillo de la expedición, por haberle robado una esclava. En una de las incursiones a las ciudades vecinas para conseguir botín, en Larisa, Agamenón ha obtenido a Criseida, hija de Crises, sacerdote de Apolo, y Aquiles a Briseida. Crises ofrece rescate por su hija, pero Agamenón le insulta y lo despide. El sacerdote invoca a Apolo, que trae la peste sobre animales y personas, y sentado sobre una nube, dispara sus flechas, diezmando al ejército griego. Se reúne el consejo griego y el adivino Calcante revela la cusa de la peste. Aquiles pide que se devuelva a Criseida y Agamenón acepta, pero enfadado, le amenaza con arrebatarle a Briseida. Atenea impide que Aquiles mate a Agamenón, pero le insulta y éste le quita a Briseida. Aquiles se retira del combate y los troyanos avanzan, no regresando a la ciudad al caer la noche.

Tras muchos combates, en los que los troyanos se acercan a la victoria, Patroclo, escudero y amigo íntimo de Aquiles, le pide sus armas y permiso para salir con los mirmidones, soldados de Aquiles, para ayudar a los griegos. Aquiles se lo permite y mata a muchos troyanos, hasta que se enfrenta a Héctor y muere a manos de éste. Héctor, jefe troyano, le quita las armas. Aquiles, furioso y dolido, pide a su madre Tetis una nueva armadura; Tetis se la encarga a Hefesto, y Aquiles se lanza de nuevo al combate para vengar a su amigo. En un duelo singular mata a Héctor.

La guerra continúa; los troyanos reciben ayuda de los pueblos cercanos: Reso y los tracios llegan con preciosos caballos blancos, que según el oráculo, si comían los pastos de Troya, los griegos perderían. De ese modo, una noche, Diomedes y Odiseo, matan a Reso y a muchos tracios y se llevan los caballos. Otro pueblo que acude en ayuda de Troya son las Amazonas, con su reina Pentesilea al frente. Aquiles mata a Pentesilea en un duelo, clavándole una lanza en la garganta; cuando está moribunda se cruzan las miradas y se enamoran, pero ella muere. Por último, aparecen los etíopes, con su rey Memnón, amante (62) de Eos, la Aurora, pero muere a manos de Aquiles. Las lágrimas de Aurora forman el rocío (63).

Finalmente, Aquiles muere de un flechazo en el talón, único punto vulnerable de su cuerpo, flechazo lanzado por Paris y guiado por Apolo. Un adivino les dice a los griegos que sin el arco de Heracles, que tenía Filoctetes, no vencerían. El arco lo había recibido Filoctetes de Heracles cuando lo acompaņó al monte Eta. Fue abandonado por la expedición en Lemnos donde le mordió una serpiente, haciendo que la infección oliera muy mal, pero como era inmortal, no moría. En su busca fueron Odiseo y Neoptólemo (64), hijo de Aquiles, y le convencieron para que volviera con los griegos, donde fue curado por los médicos.

Al final, para tomar la ciudad, Odiseo plantea la construcción de un caballo de madera hueco, donde se esconderán los héroes griegos, mientras la flota finge huir y darse por vencida. Por otro lado, el espía Sinón hace correr la voz de que el caballo era un objeto consagrado a Atenea y que daba protección a los troyanos. Éstos introducen el caballo rompiendo del dintel bajo el que estaba enterrado un antiguo rey de Troya.


Se discute sobre qué hacer y sobre si conviene quemarlo o meterlo en la ciudad.
Laocoonte, sacerdote de Posidón, que no quiere meterlo, arroja una lanza y resuena el bronce de los guerreros que estaban dentro. Atenea hace salir dos serpientes del mar que matan al sacerdote y a sus hijos (65). Los troyanos creen que se le ha castigado por sacrilegio y se quedan con el caballo. Por la noche, cuando los troyanos están borrachos, salen los héroes griegos del caballo. Matan a todos los troyanos y destruyen e incendian la ciudad, rescatando a Helena. Sólo Eneas, su familia y un pequeño grupo escapan, porque Eneas está destinado, tras muchas aventuras, a fundar Alba Longa, origen de Roma, la nueva Troya.

Los abusos de los griegos irritan a los dioses y hacen desgraciado su regreso. Ayax muere aplastado por su soberbia. Agamenón es asesinado por su esposa Clitemnestra y Odiseo regresa a Itaca, tras diez años de aventuras. Para conseguir la Paz, deberá, como dijo el adivino, llegar a una región donde no conozcan el mar.

 

NOTAS

1. La primera pareja humana

2. Bósforo significa paso de la vaca

3. En semita, Bail significa señor, dueño

4. A veces aparecen mitos donde Fénix es hermano de Europa y Cadmo

5. Motivo tomado de la cultura hebrea: David, Betsabé y Urías

6. Véase el simbolismo del número cincuenta

7. me/laj -pou=j = pies negros; nacer de pie se consideraba signo de un destino especial y había muchas adivinos con un nombre relacionado con pie

8. Significa "el de muchas victorias"

9. Significa "verdadera gloria"

10. Hija de Ares y Afrodita

11. Véase el simbolismo del número siete

12. Eran joyas malditas que causaban la muerte a quien las poseía

13. Ya no hay episodios intermedios en el mito

14. Hay varios mitos con otras descripciones de las tres hermanas

15. En otras versiones del mito, Pegaso era hijo de Zeus y ayudó a Perseo

16. Que significa "espada de oro"

17. Otra versión habla del enfrentamiento de Casiopea con Tetis, diosa del mar

18. Tema que tomó la cultura occidental, asimilando el personaje de Perseo a San Jorge

19. Aunque era hijo de Zeus

20. Significa "nube"

21. En otras versiones es Atamante quien se casa con Nefele

22. La región de la Cólquide es famosa por la cantidad de pepitas de oro, que los habitantes recogían extendiendo vellones de carnero en las aguas

23. También llamado Pólux

24. Donde había un famoso oráculo de Zeus, en el que las hojas de los árboles susurraban las respuestas

25. Significa "el hospitalario"

26. Lo metió en una caja y lo echó al mar, por si podía salvarse, cuando todas las demás mataron a los hombres.

27. Como contraposición, es ahora Heracles quien es poco heroico, porque no parte con

sus compañeros y se queda para buscar a Hilas

28. A modo de guantes se ponían unas cintas de cuero con pinchos, plomos o sin nada; no había asaltos; a veces los contrincantes morían

29. De estos hermanos sólo uno, Polideuctes era inmortal, por lo que debían, ir uno al Olimpo y otro al Hades; hacen un trato con Zeus y pasan medio año en el Olimpo y medio año en el Hades. Cuando en el cielo está la constelación de Géminis, están en el Olimpo y ayudan a los navegantes; Cástor es caballista y Pólux boxeador

30. Las harpías tenían cabeza de mujer y cuerpo de ave, con alas y garras

31. En la mitología antigua, resolvían estos problemas, siguiendo la corriente del océano hasta occidente, pues pensaban que la Cólquide estaba en el fin del mundo, en el extremo oriental; cuando supieron que más allá estaba Asia, cambiaron el mito diciendo que los ríos del Ponto se comunicaban con los del Adriático en Italia.

32. En el mito antiguo, Medea lo raptó cuando era niño y lo descuartizó, lanzándolo al mar y retrasando la flota de Eetes. En la versión posterior, le engaña y se cita con él en el templo de Ártemis, le hace caer en una emboscada y lo matan. Para purificarse del crimen, van a la isla de Circe, maga y tía de Medea, que los purifica, pero reprocha a su sobrina el crimen.

33. Escila tiene seis cabezas de perro y largos cuellos.

34. Restos de matriarcado.

35. En todas las versiones del mito, los argonautas consiguen desintegrar al gigante.

36. Llamada así por sus ojos verdes. También aparece el nombre de Creusa.

37. El final poco heroico de Jasón se debe a sus acciones poco heroicas durante su

aventura como argonauta

38. O Parcas; son las hilanderas de la vida. La vida es el hilo, mientras que el alma se representa en un objeto.

39. Que representaba el alma de Meleagro

40. Una heroína que no deseaba casarse, pues su padre que quería un hijo, la abandonó en Arcadia, donde la cuidaron las ninfas de Ártemis. Atalanta dijo que se casaría con aquél que consiguiera alcanzarla en la carrera, dando incluso ventaja; cuando ella alcanzaba al corredor lo mataba.

41. Llamado también Melanión

42. Los griegos pensaban que el león y la leona no se unían.

43. Significa "cojo"

44. O los talones, según otra tradición

45. El nombre de Edipo significa "pies hinchados" = edu/j pou=j

46. Al ver superada su inteligencia

47. Relación con el ciclo de Argos y Micenas

48. Juno Lucina para los romanos

49. El León será la constelación de Leo

50. Dardos que luego serán de Filoctetes

51. Otras fuentes del mito echan la culpa de la locura de la reina a una maldición de Afrodita

52. Otra versión del mito dice que Hipólita se enamoró de Heracles y le regaló el cinturón

53. Significa "ocaso del sol"

54. La Juventud

55. Canto triste

56. Dando nombre al mar de Ícaro, entre Creta y el Peloponeso

57. Después será recogida por Dioniso

58. De ahí el nombre de Mar Egeo

59. "Vivir en común"

60. Poseidón debía un favor a Teseo; éste le pide que le ayude a vengarse de su hijo

61. Este rey es quien acoge a Aquiles entre sus hijas. También acogió a Edipo en Colono

62. Hijo en otras versiones del mito

63. Los antiguos egipcios decían que los colosos de la Tebas egipcia eran los colosos sedentes de Memnón, y una de esas estatuas se decía que cantaba al salir el sol. Germánico y Adriano los visitaron y allí escribieron sus poesías. Cuando los colosos se separaron, el prodigio se perdió. Una explicación es que los cambios de temperatura hacían que la arena interior se deslizase.

64. También llamado Pirro (el rubio)

65. En otras versiones, como la de Virgilio en la Eneida, el que castiga a Laocoonte es Posidón.